En el siglo II a.C., el sabio Patanjali compiló los conocimientos sobre yoga en los Yoga Sutras, donde describe los ocho estadios, estos son una guía integral para alcanzar la paz interior y la iluminación espiritual.
Haremos una analogía con un árbol, las raíces y el tronco representan los principios éticos y observancias personales (Yamas y Niyamas), que son la base sólida sobre la cual se construye el árbol del yoga. Las ramas, a su vez, se asemejan a los aspectos más prácticos, como las posturas físicas (Asana) y el control de la respiración (Pranayama) sus hojas. A medida que el árbol se eleva hacia el cielo, las etapas de Retirada de los sentidos (Pratyahara), Concentración (Dharana) que se asemejan a la corteza y la savia del arbol, llegan hasta el fruto y la flor siendo la Meditación (Dhyana) y el Éxtasis Espiritual (Samadhi).
1. **Yamas** – Principios éticos: Los Yamas son los principios éticos que guían nuestras interacciones con el mundo exterior, incluyendo la no violencia, la verdad, la honestidad, la moderación y la no posesión. Aplicación en el día a día: Practicar la compasión y la no violencia en nuestras interacciones diarias y con nosotros mismos. Aplicación en el cuerpo físico durante la práctica: Reflejado en la postura física de mantenerse consciente de no forzar o dañar el cuerpo.
2. **Niyamas** – Observancias personales: Los Niyamas son observancias personales que nutren nuestro mundo interior, como la pureza, la satisfacción, la autodisciplina, el estudio y la devoción. Aplicación en el día a día: Cultivar la autodisciplina y la gratitud. Aplicación en el cuerpo físico durante la práctica: Se refleja en el enfoque interno y la presencia que aplicamos.
3. **Asana** – Posturas físicas: Las Asanas son posturas físicas que fortalecen el cuerpo y preparan la mente para la meditación. Aplicación en el día a día: Mantener una postura erguida y consciente mejora la salud postural y alivia el estrés. Aplicación en el cuerpo físico durante la práctica: Desarrollar fuerza, flexibilidad y equilibrio físico a través de las posturas.
4. **Pranayama** – Control de la respiración: Pranayama es el control consciente de la respiración para regular la energía vital. Aplicación en el día a día: La respiración profunda y consciente reduce la ansiedad y aumenta la vitalidad. Aplicación en el cuerpo físico durante la práctica: Utilizar técnicas de respiración para mejorar la oxigenación del cuerpo y el flujo de energía.
5. **Pratyahara** – Retiro de los sentidos: Pratyahara implica retirar conscientemente los sentidos de los estímulos externos. Aplicación en el día a día: Desconectar de la sobreestimulación digital fomenta la calma mental y la introspección. Aplicación en el cuerpo físico durante la práctica: Cultivar la atención interna y desconectar de las distracciones sensoriales para profundizar en la práctica física.
6. **Dharana** – Concentración: Dharana es la concentración intensa en un solo punto de enfoque. Aplicación en el día a día: Centrar la mente en una tarea a la vez mejora la eficiencia y la claridad mental. Aplicación en el cuerpo físico durante la práctica: Mantener la atención en la alineación corporal o en un punto focal específico para mejorar la estabilidad y la concentración en las posturas.
7. **Dhyana** – Meditación: Dhyana es la meditación continua y profunda. Aplicación en el día a día: La práctica regular de la meditación reduce el estrés y promueve la claridad mental. Aplicación en el cuerpo físico durante la práctica: Permitir que la mente y el cuerpo se relajen completamente, cultivando una sensación de calma y serenidad en la práctica física.
8. **Samadhi** – Éxtasis Espiritual: Samadhi es la absorción total en la conciencia universal. Aplicación en el día a día: Experimentar momentos de conexión profunda con la realidad nos brinda una sensación de unidad y paz interior. Aplicación en el cuerpo físico durante la práctica: Trascender los límites del ego y experimentar la plenitud del ser en cada postura y movimiento del cuerpo.